La bodega elabora sus néctares con habilidad, dinamismo y una experiencia de casi un siglo. Desde los viticultores hasta el maestro bodeguero, todos estos hombres mantienen vivo el saber hacer heredado de sus antepasados, repitiendo los mismos gestos y el mismo trabajo, congelando así un oficio a través del tiempo. El ciclo y las principales etapas del cultivo de la vid son meticulosamente realizados a mano por los viticultores en un entorno excepcional. Es una filosofía y una exigencia que el jefe de bodega y su equipo aplican con sumo cuidado, con un objetivo final: ¡lograr la excelencia!
Degustación de vinos gratuita todos los días. Visitas a la bodega de lunes a viernes a las 18:00 h del 1 de junio al 30 de septiembre (6 €/persona). Con reserva el resto del año.